lunes, 30 de diciembre de 2013

Haciendo balance... Adiós, 2013

Me siento a escribir porque me has pedido un balance bloguero... Y no sé por dónde empezar.

Quizá podría resumir este 2013 como un año "vitualmente movidito".

Empecé dejándome llevar por esa euforia de bloguera primeriza, viviendo en un estado de inopia permanente, donde todo era paz y amor. Abierta en canal ante el mundo 2.0, fui descubriendo personitas adorables que ahora mismo puedo calificar de imprescindibles. Verás que brilla resplandeciente en mi blog, mi Ohana 2.0. (Schhhhhhhhh... no lo nombres muy alto... que esta palabra parece despertar a la bestia... y me muero de la pereza, para qué te voy a engañar...)

Está ya demasiado dicho eso de "no voy a nombraros a todas porque seguro que me dejo a alguna", pero debo repetirlo, tendréis que perdonarme.

Ha sido el año de la #GHmamipandi, risas por doquier, olvidándonos de la vida real por unas horas, compartiendo algo más que opiniones, forjando lazos.

El año del #yomemimo (confieso que lo empecé yo y originalmente era #YAmemimo, pero las chicas siguieron con el #YOmemimo y es muy difícil empezar una discusión en 140 caracteres...), donde descubrimos que nunca es tarde para cuidarse, y donde la gran maestra Virginia (@aranda_virginia en Twitter, por si gustas) nos enseñó truquitos para hacerlo mucho más fácil.

También el año de la #donutsmamipandi, porque el placer de un dulce no puede quitártelo nadie... y es mucho más enriquecedor cuando lo compartes...

Como en todo balance, también hay una parte negativa... La decepción 2.0 también hizo su aparición en este 2013. Desperté de golpe de esa fase de "ensueño", cual principio de relación, cuando vi la cara más amarga de esta otra versión de vida. "Blogstars" y "tuitstars" capaces de insultar, humillar, boicotear y maldecir sin despeinarse siquiera, si con ello pueden ganar algunos seguidores.
Te juro que me costó horrores comprender, de hecho creo que no lo conseguí del todo. Empecé a entender cuando supe que puede ganarse dinero con un blog. De nuevo el maldito dinero sacando lo peor de la gente.

¡Ojo! Que incluso de esa decepción aprendí y saqué mucho positivo: hice limpieza en mi TL (qué tranquilidad, dios mío...), empecé a darle a las cosas la importancia justa que tienen, no más, y, por qué no decirlo, ahora tengo los ojos mucho más abiertos y la boquita algo más cerrada.

Acabaré diciendo que 2013 ha sido el año de mi primera (y única, de momento) desvirtualización. Poner piel y voz a alguien con quien has compartido tanto es, sencillamente, indescriptible. Gracias, Bea, por esa tarde de risas mirando al mar.

Venga, va... No puedo acabar el balance sin rendir un pequeño homenaje a esas personas que ya he descrito como mis imprescindibles. Entre otras cosas, porque si no las conoces ya va siendo hora de que las sigas... Son lo mejor de lo mejor.

(Aviso para navegantes: el orden de esta lista se debe exclusivamente al orden de aparición en mi Twitter, no es un orden de preferencias. Adoro a todos por igual)

  • @mamatambiensabe Si me conoces ya sabes que la adoro, sin más explicaciones. Es mi ángel de la guarda, aunque a ella le dé reparo leerlo. Es coherencia en estado puro, firmeza, amor, sensibilidad... Eso, la más.
  • @trimadre30 Admirable, loca y sorprendente a partes iguales. A veces creo que vino de otro planeta... Pero estoy dispuesta a aprender  todo lo que quiera enseñarme...
  • @MuchmorethanIam Ternura y sabiduría. Una "monstrua" de las letras. Solidaridad y bondad, amor por todos los costados. Y mi coach (por afición) particular.
  • @bcuatre O cómo disfrazar la ternura máxima de la ironía más desternillante. Mi primera desvirtualización. Inmensa.
  • @MurielyYo La argentina más "grosa" y sensible del patio. Impresionante compartir con ella tanto, con tantos kilómetros de distancia... La magia 2.0 es ella.
  • @alcobadeblanca Sus manos valen oro. Y sus palabras, siempre acertadas, también. Me encanta cómo pasa de un tema a otro siempre con la misma coherencia. La reina indiscutible del DIY.
  • @Didi_Didiana Mujer emprendedora, luchadora como la que más. Siempre ahí, aunque le falten horas al día.
  • @aromsevein Una de las personas más intensas que he conocido jamás. Con una luz que ciega y que no todos saben apreciar... No dejes de pasarte por su morada, no te arrepentirás.
  • @aranda_virginia La dulzura de una niña y la sabiduría de una gran profesional. Su blog se hace de rogar, pero nacerá, ya verás cómo nacerá...
  • @letBDiaz Mi dulce alma gemela. Contra viento y marea, sigue en pie. Estaré a tu lado cuando cese la tormenta, no lo dudes.
  • @laimmj10 Esa madraza a la que la vida ha puesto a prueba, pero sabrá superarla con nota. Siempre tiene la palabra adecuada y siempre está cuando la necesitas. Eso, señores, es un  don.
  • @piquimami Juventud, divino tesoro. Siempre alegre y divina, ¿quién da más?
  • @Mama_c_corriente Una de las primeras personas que se animó a compartir conmigo ideas, risas, y hasta contratiempos. Ahí sigue, cerquita mío. No olvides que estoy aquí, algo lejos en kilómetros, pero a tu lado.
  • @mis2monstruitos El único hombre en esta lista. Ni siquiera sé cómo describirlo. Se hace un hueco en el corazón de todos poco a poco, sigiloso, disfrazando también el exceso de ternura con el humor más mordaz. Tiene algo que engancha, será que es real como la vida misma.
  • @natamh Lenta y discretamente ha sabido hacerse un hueco en la familia 2.0 más hermosa. Voy descubriéndola por momentos y cuanto más sé, más me gusta. Jamás le he "leído" una mala palabra, ideal para levantar el ánimo y empezar bien el día.
Y poco a poco, en estos últimos meses, han aparecido cuatro personitas más. De esas que empiezan a tocar el corazoncito... Y a las que pienso seguir muy de cerca.

  • @ElenaFrisuelosP Todo un descubrimiento. Gran profesional y, por lo que parece, amiga de sus amigos... Me gusta
  • @ReginaTg1986 Una mamá reciente con mucho amor que dar. Joven pero con las ideas claras, todo un descubrimiento.
  • @marijose_saez Frescura, siempre positiva. Gente así es la que hace falta en el mundo... ¡En el 2.0 y el 1.0 también!
  • @Nube314 Coge todas las fuerzas necesarias para volar alto... Este 2014 va a ser tu año, hazme caso. Mira en tu interior, afronta las tinieblas y dale poder a tus genialidades. Sé que eres más fuerte de lo que crees, pero, por si flaqueas, aquí me tienes.
Como verás, las he nombrado con su nick en Twitter, para que te sea más fácil encontrarlos y puedas disfrutarlos desde ya.

He enlazado sus blogs, para cuando tengas tiempo, son tesoros, de verdad. Solo tienes que "clickar" en sus nombres.

Y así despedimos 2013. Seguiré estando bastante ausente... Pero presente siempre que me necesitéis.

lunes, 4 de noviembre de 2013

Superando traumas, descubriendo ángeles

Creo que nunca voy a olvidar el día de hoy.

He despertado nerviosa, rozando la histeria. Por fin iba a superar uno de mis mayores miedos, por fin iba a saber, por fin le plantaba cara a la incertidumbre.

Llevo años evitando esa prueba médica que me sacaría de dudas, pues la única vez que me la hicieron era una niña y fue tal carnicería que me juré a mí misma no repetir jamás.

Pero desde hace casi dos años mi conciencia me atormentaba más que nunca "¿ves ese bebé?" me decía. "Pues te necesita, más de lo que nadie te ha necesitado jamás. Si tú no te cuidas no podrás cuidarla a ella como merece. Y tú no quieres que ella sufra lo que tú has sufrido... ¿verdad?".

Cierto, le decía yo. Pero seguía posponiendo el momento. El trabajo, la conciliación imposible... Nunca era el momento ideal.

Hasta que hace unos días mi ángel de la guarda 2.0 descubrió mi temor. Me convenció que debía hacerme la prueba YA, sin excusas. Y me "avisó" de que podía ser muy pesada... Así fue. Insistió TODOS y cada uno de los días posteriores. Fue mucho más convincente que mi propia conciencia, mucho más. Puedo asegurar que aceleré los trámites por su "culpa", no quería defraudarla. Ella ha sido mi ángel protector desde que la conocí, y eso que aún no le he puesto piel... JAMÁS PODRÉ AGRADECERLE LO SUFICIENTE LO MUCHO QUE HACE POR MÍ AÚN SIN SER ELLA MISMA CONSCIENTE.

Pues hoy, al despertar, mucho antes de lo que tocaba, temblaba de nervios, literalmente. He ido superando los días de prueba (cuatro días duros, duros) gracias a mi niña. Cuando las fuerzas flaqueaban le miraba a los ojos, le abrazaba bien fuerte, y su risa me devolvía la fortaleza que parecía irse. Pero hoy los nervios ya se apoderaban de mí a última hora, de camino al hospital. Agarrada en todo momento a la mano de mi hombre, que me lo da todo y me aporta la tranquilidad necesaria, apartando fantasmas infantiles y supuestos malos resultados... Y han empezado a llover mensajes, privados y públicos, de ánimo.

Mis otros ángeles 2.0... Mi otra familia... Mi OHANA.

Ahí estaban también ellas, cómo no. Siempre están, pero cuando realmente se las necesita saltan como hienas, son como los mosqueteros, ¡todos para uno! Se unen, olvidan sus propios problemas, se vuelcan, te animan aunque ellas mismas necesiten ánimo también, te hacen reír para olvidar las lágrimas... Ahí estaban ellas, mis ángeles, con ese "todo irá bien" que me ha dado el último empujón.

La prueba ha ido perfecta, cero dolor, nada que ver con con el recuerdo tráumatico de mi infancia, y los resultados han sido fantásticos.

Así que aquí estoy, una vez pasado el efecto (fabuloso) de la sedación, dando las gracias eternas a mi vida 2.0, porque me ha hecho creer en los ángeles.

Aquí estoy, con un trauma menos y un montón de ángeles más. 

Ni que decir tiene que mi ángel número uno, el que vela por mí desde hace más de seis años, ese que me alegra la vida, el que jamás suelta mi mano, ha sido mi mayor apoyo, como siempre. Pero eso sería hablar del 1.0, y hoy se trata de agradecer a los 2.0...  

martes, 29 de octubre de 2013

¿Qué hago con los traumas?

¿Recuerdas mis rarezas? Pues también tengo traumas.

Traumas paralizantes, traumas agonizantes. Traumas que casi siempre me impiden avanzar. 

Traumas con los que siempre viví... O sobreviví...

Traumas que se esconden al ignorarlos. 

Aprendí a vivir con ellos, evitarlos y seguir. 

Pero mi niña ha venido a terminar con ellos.

Todo obstáculo en el camino de su (buen) crecimiento debe ser retirado. Es mi obligación.

Es imposible seguir rebozándome en mi charco de porquería, no si traje al mundo una vida. 

Cierto es que una infancia repleta de desastres fomenta los traumas... O los miedos, o los desequilibrios...

Pero no es menos cierto que después, cuando tu capacidad de análisis te lo permite, es TU decisión qué haces con ellos. Seguir escondiéndolos eternamente, vivir de espaldas a ellos, ignorarlos, o plantarles cara, por mucho que te arriesgues a que te saquen los colores.

Por experiencia te diré, y si estás leyendo esto puede que hasta te interese mi consejo, que tratar de vivir eternamente ignorando tus traumas es prácticamente imposible, al menos si tu intención es mantener la cordura. 

En mi caso ha sido mi hija, cuya sonrisa se encarga cada día de recordarme lo importante que es la vida y saber vivirla. 

En tu caso puede ser cualquier otra cosa. Algo o alguien que aparezca en tu vida y haga tambalear tus cimientos, te obligue a quererte y te ayude a enfrentarte a todo eso que te hace sufrir. 

Créeme, vale la pena.

Hay quien dice que soy valiente. Yo creo que, de hecho, soy muy cobarde, por permitirme vivir tantísimos años a la sombra. 

Puede que el miedo me paralice, pero al menos ya di el paso, ya avancé. 


Ahora sólo queda ir hacia adelante. 

viernes, 11 de octubre de 2013

Perdón... Y GRACIAS. Feliz cumple

Hoy es tu cumpleaños y quiero pedirte perdón.

Perdón porque te adoro, pero no estoy segura de que esa intensidad te llegue siempre.

Perdón por la falta de tiempo.

Perdón por la falta de abrazos.

Perdón por las caricias. Intensas, pero escasas.

Perdón por la falta de fuerzas para seguir tu ritmo.

Perdón por sorprenderte cada vez menos.

Perdón por amarte con locura pero demostrarlo menos de lo que mereces.

Perdón por no reír lo suficiente con los chistes de humor absurdo que a ti te provocan carcajadas.

Perdón por el cansancio, que suele inundarlo todo.

Perdón por dormirme antes de llegar a la cama.

Perdón por no saber integrarme en ese círculo del que ya venías.

Perdón por la falta de atención cuando el trabajo lo convierte todo en caos.

Perdón por todo... Y gracias.

Gracias por mirarme como me miras, por seguir acariciándome la cara, por hacerme la cena todas las noches mientras me pongo al día con mi vida 2.0.

Gracias por seguir despertando con una sonrisa, por secar mis lágrimas de estrés, por cuidar de mi (poca) familia como si fuera la tuya.

Gracias por soportar mis histerismos.

Gracias ser el mejor compañero de viaje que jamás pude siquiera soñar.

Te amo, mi vida.

¿Todavía? SIEMPRE

lunes, 7 de octubre de 2013

Yo decidí aprender

De todo se aprende.

Tú sabes perfectamente que no puedes gustar a todo el mundo. Lo sabes y lo aceptas, a boca grande, con toda seguridad.

Pero entonces llega un día en que te sientes insultada por alguien que NO TE CONOCE DE NADA.

Y tú, lejos de asumir que, simplemente, es una de esas personas a las que, de forma inevitable, no gustas, vas, y te ofendes.

Te duele. "¿Cómo va a pensar eso de mí?"

Te da rabia. "No, no puede ser. Tengo que hacerle cambiar de opinión."

¿¿¿Perdona???

¿No era "lo más normal del mundo"? ¿No lo aceptabas con TOTAL naturalidad?

Pues resulta que no. Que te duele no gustar. Que te entrenaron para recibir halagos, pero no insultos.

Me ha pasado hace poco, hace muy poco. Y cuando a punto estaba de dejarme llevar por la rabia... Yo misma me pregunté: ¿qué es lo que te ofende tanto? No puede ser la opinión de esa chica, si no la conoces de nada, si solo habéis intercambiado algunas frases, nunca superiores a 140 caracteres...

Y descubrí que, realmente, ese insulto no me dolía. Que podía vivir PERFECTAMENTE sin las opiniones de esa chica.

Lo que más me dolía era que alguien, se llamase como se llamase, pensara que soy mala persona.

Y volví a dar otra vuelta de rosca a ese pensamiento, y descubrí que el qué dirán aún importa demasiado.

Y me relajé pensando que YO no me considero mala persona, pero que los otros tienen TODO EL DERECHO DEL MUNDO a pensar que lo soy. A sentirse insultados y responder. A pensar libremente, como yo lo hago, y actuar en consecuencia.

Decidí aprender de esto también, y crecer, seguir creciendo...

Demostrarme SOLO A MÍ MISMA cuán buena o mala soy.

Que cada uno decida...

Yo decidí aprender.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Me olvidé de mí

Me pediste que me describiera. Lo hice...

Y me olvidé de mí.

Te conté anécdotas, te mostré a mi familia. Mis sobrinas, mi abuelita, mi marido, mi niña...

Pero me olvidé de mí.

Terminé el relato, hasta te lo envié. Y, al releerlo, vi que yo no aparecía por ningún sitio.

Te enseñé mi mejor versión...

Pero me olvidé de mí.

He pensado mucho en el porqué. Y resulta que lo habitual desde que me convertí en madre es olvidarme de mí.

Compro la mejor fruta, cocino los mejores platos para mi pequeña...

Y me olvido de comer yo.

Le busco las mejores ropas, los mejores complementos...

Y me olvido de ponerme guapa.

Que mi hombre esté cómodo, que mi abuelita pase sus últimos días lo mejor posible, que a mis sobrinas no les falte un beso...

Y me olvido de mí.

En el trabajo, que todos sean felices, que se sientan valorados, que se formen, que crezcan, que vuelen...

Y me olvido de mí.

Que mis amigas se sientan escuchadas, comprendidas, queridas...

Y me olvido de mí.

Puede que vaya siendo hora de recordarme.

De ponerme guapa, de mirarme, de sentirme, de escucharme y comprenderme.

Puede que sea hora de valorarme, de vivirme.

Hora de dejar de olvidarme de mí...

Gracias, querida Tri. Por recordarme que también estoy.

jueves, 26 de septiembre de 2013

¿Conciliamos?

Llevamos unos días que casi no te veo.

Cuando despiertas, yo ya me he ido. Fíjate que ni me acuerdo de prepararte baberos para la guarde...

¡Ojo! Que mami escogió reducción de jornada...

¡Reducción! JA JA JA

No puedo decir que ocurra siempre, porque si así fuera, mami ya habría puesto solución. Es solo a veces. Momentos puntuales de máximas exigencias... Pero lo suficiente para perderme muchos de tus momentos.

Y, en estas situaciones, pienso que así deben sentirse las mamis y papis que no tienen reducción.

No he podido recogerte en la guarde ningún día. No hablamos de llevarte, eso ya lo hace papi siempre... Digo recogerte. Digo ver tu carita de alegría al verme. Sentir tu abrazo de seguridad "ya estoy en casa, por fin". Pues no, no he podido ser yo estos días. Ni siquiera papi.

Puede que algunos lo entiendan. Pero la mayoría, no. Dicen que lo entienden, pero no. A no ser que también sea mamá o papá y sienta en su piel qué es perderse esa carita...

Yo misma, antes de aparecer tú, creía que comprendía, pero no tenía ni idea.

No se trata de trabajar una o dos horas de más, eso ya hace tiempo que dejó de importarme. Es que esas horas de más suponen, aparte de perderme ese momento, tener que MOVILIZAR todo nuestro alrededor, romper los planes de alguien, avisar a la guarde, pedir favores...

¿Consecuencia? Mami siente dolor en el pecho, el estrés se apodera de ella, le cuesta hasta reír... Y así, ¿quién juega con tranquilidad esa hora que, con suerte, nos queda libre?

Acabo el día nerviosa, deseando incluso que te duermas prontito, algo que estado normal me parecería una aberración, porque el cansancio se apodera de mi cuerpo y la rabia de mi mente...

¿Y si esto fuera así día tras día? ¿Siempre queriendo más, siempre sintiendo el vacío? ¿Qué tipo de infancia estaría ofreciéndote?

Creo que los papis y mamis que no hacen reducción (por el motivo que sea), acaban aceptando la situación. Sé que inventarán mil maneras de aprovechar el poco tiempo que pasan con sus hijos para que sea el mejor del día. Sé que aprenderán a que no duela, o al menos a minimizar ese dolor.

Pero hasta eso me parece injusto... ¿es tan difícil poner las cosas un poquito más fáciles a los padres? ¿Que no tengamos que inventar filigranas para que no duela?

Solo pedimos estar en los momentos fundamentales de la infancia de nuestros hijos.

Acompañarles, sonreír a su lado.

No relegar su educación a familiares o canguros.

No perdernos esas caritas de felicidad cada vez que alcanzan un logro.

Podría seguir eternamente...

Suerte que nos hemos unido, papis y mamis, y podemos hablar de ello, compartir experiencias, repartir desahogos... Y hasta solicitar esos cambios tan necesarios.

Algún día, pequeña, te explicaré cuánto bien nos ha hecho Mamá También Sabe, Conciliación Real Ya y su filosofía de cambio. Su entereza, su fuerza, sus ganas de ayudar.

Ojalá, incluso, pueda explicarte todos sus logros.

 Yo, aún, tengo fe en que seremos escuchados.